Pros y contras de la transferencia de grasa

Se han utilizado varios términos para este procedimiento específico, como implantación de grasa, inyección de grasa, lipoinyecciones, etc., pero el término más correcto es trasplante de grasa autólogo. Este procedimiento se utiliza para “rellenar” hendiduras en el rostro, arrugas, es decir, déficits en general, así como para rellenar zonas como pómulos, barba, etc. La grasa autóloga, es decir, la grasa del cuerpo en el que se implantará, tiene se utiliza desde hace varios años como método de relleno, similar al de otros materiales de relleno, como el colágeno o el ácido hialurónico.

Pros y contras

En comparación con otros materiales de relleno, la grasa tiene la principal ventaja de ser material del propio cuerpo. Por lo tanto, no hay posibilidad de una reacción de rechazo del cuerpo. También tiene cero costos de material. Otra ventaja de la grasa es que uno puede tener grandes cantidades de material disponible.

Las desventajas de la grasa son que es un procedimiento más largo que otros rellenos inyectables, que puede tener un tiempo de recuperación más largo y que no es adecuado para arrugas muy finas, sino solo para rellenos gruesos.

También entre las desventajas debe incluirse la absorbencia de la grasa. Un porcentaje de la grasa se absorbe y queda algo. Este porcentaje depende de varios factores. Un factor es lo traumático que es tomar la grasa para las células grasas. Cuanto más atraumáticas sean las cánulas y el método de administración, mayor será el porcentaje de grasa que quedará.

La vista posterior de la hermosa joven con trastorno de vitiligo está cuidando su piel mientras está de pie en el estudio frente a la pared blanca.  Foto de stock

Asimismo, otro factor que interviene es la irrigación sanguínea de los tejidos donde se realizará la implantación. Se ha observado que los tejidos con mayor perfusión retienen más grasa trasplantada. Por colocar esta grasa dentro de los músculos, por ejemplo, existe la opinión de que la tasa de “supervivencia” es mayor. Esto se debe a que, como se sabe, los músculos tienen un suministro de sangre mucho mejor que el tejido adiposo. Además, cuanto menor sea la cantidad de grasa, mayor porcentaje de la misma quedará. Grandes cantidades de grasa tienen una menor tasa de “supervivencia” porque el cuerpo no tiene tiempo para integrarlas. Cuando se deposita grasa en algunos tejidos de una misma persona, el organismo inicia una carrera para crear cuanto antes nuevos vasos sanguíneos, que serán capaces de nutrir la nueva grasa de la zona. Al mismo tiempo, sin embargo, la grasa que se ha colocado, al no tener vasos sanguíneos, tiende a ser absorbida.

Cuanto más rápido se creen los vasos y cuanto más lenta se absorba la grasa colocada, mayor porcentaje de grasa quedará. Grandes cantidades de grasa no logran integrarse en el organismo con la suficiente rapidez, por lo que la mayoría de ellas son absorbidas.

Dado que todos los factores antes mencionados no son constantes, es lógico que la cantidad de grasa que quedará tampoco sea constante. La grasa residual puede variar de persona a persona e incluso dentro de la persona de un área a otra del cuerpo. Por lo tanto, la persona que aceptará este procedimiento debe comprender que puede haber una ligera desviación del resultado esperado. Pero esta desviación no es tan importante como para prejuzgarla.